A Dios se le cayó un milagro. Y en aquel pueblo devoto llovió mierda y se evaporó una iglesia. Son cosas que le pueden pasar a cualquier dios, piensa Dios. Pero en aquel pueblo devoto, los fieles se resisten a asociar la lluvia de mierda o la iglesia evaporada con un accidente divino. Ni siquiera con alguna posible ira de Dios. Lo de la iglesia vaya y pase, pero lo de la mierda… Barrer al mundo con una tormenta fulminante o cargarse alguna que otra ciudad por su vida disipada es una cosa, sin embargo ¿cómo puede un hombre educado en la Palabra interpretar lo de la mierda?
⠀⠀⠀Desde que se produjo el desconcertante fenómeno, en aquel pueblo ha aparecido un puñado de mentes racionales dispuestas a explicarlo. Los creyentes confían en que pronto les confirmarán que Dios no ha tenido nada que ver en el incidente; ellos demandan una respuesta relacionada con el calentamiento global o la corriente de El Niño.
⠀⠀⠀Por ahora, ante la duda, atraviesan una crisis de fe.