Entre los años 2008 y 2012, Santiago Ambao se abandonó a los mares en forma de Morsa. Fue un naufragio placentero, desde el que sembró las aguas con decenas de brevedades. Ese material aún puede encontrarse en el sitio que recopila su literatura de bajo presupuesto. En este apéndice podés leer algunos de aquellos microtextos.